DIOS - Abba Padre


¡Gracias Señor!

Tu gran amor me rescató de las fauces del infierno y hoy me envuelves con tu armadura para acompañarme a luchar en cada camino hostil de esta tierra, por eso deseo vivir el cielo desde aquí, hasta que pueda ver tu majestad eternamente. 


Ahora te llamo Padre y me sumerjo en una danza celestial, en donde tu paz es como un río poderoso que silencia el rugido del enemigo y me capacita para perdonar, amar, bendecir y ver tu gracia en cada camino.


Me abrazaste en medio de la tormenta y en el caos de mis pensamientos, intentaba soltarme, pero me rendí a tu amor, hasta que finalmente logré levantar mis manos hacia el cielo, con un corazón que necesitaba ver tu rostro. 


Hoy confío en que eres el único Dios Soberano y sé que tú derrotas eso que es más fuerte que yo, simplemente porque tu no abandonarás a los tuyos en el fragor de la guerra.


Dios, tu eres mi Salvador, mi escudo y mi baluarte, en tu bondad descanso, en tu victoria me levanto y mis cadenas se rompen al proclamar el nombre Santo de JESÚS.


Tú has revelado tu gloria al sostener el universo con tu poder y mirarme con agrado a pesar de que yo sea un simple ser humano. Por eso hoy, defiendo mi posición y mi fe para extender el gozo de tu presencia en mi vida para siempre. 


En esta lucha que no es contra carne, ni contra sangre, me has dado autoridad sobre toda asechanza de las tinieblas que han intentado apagarme. 


Hoy me ungiste para ser fuerte y valiente en tu resplandor que me mantiene firme, porque soy de ti y para ti, en un bautizo glorioso de tu Espíritu Santo.


Te alabo Señor, muchas gracias por querer reconciliarte conmigo, porque en tu amor mi alma encuentra descanso. 


Gracias, Santo Rey del Cielo. 

Tuya es la Gloria y el Honor por siempre y para siempre.


¡Amén!


AUTOR: DIATHY EN ÉL CAMINO